El Castillo de Barrientos, ubicado en Tlalnepantla de Baz, Estado de México, es una construcción que data del siglo XIX. La propiedad perteneció a la Familia Española Barrientos quienes eran ricos en esa época y de abolengo.
Dedicados a la agricultura ayudaban a los pobres de las zonas aledañas dando trabajo en el cuidado del cultivo y cosecha de los sembradíos, su estancia en la zona fue larga y placentera dejando descendientes con castas como la González, MacGregor, Pacheco, Peguero y Romaní que al igual que ellos se establecieron en la época a los alrededores en zonas ahora conocidas como Izcalli de Valle que anteriormente fue el lago del valle y la Quebrada que fue nombrada así en referencia al desagüe que se realizó para poder liberar el agua del lago hacia los ahora municipios de Tultitlan y Cuautitlán Izcalli esto al mando de Porfirio Diaz con motivo de la construcción de la vía ferroviaria.

El castillo fue abandonado después de la Independencia de México, en 1847 durante el paso de las tropas estadounidenses El Castillo De Barrientos estuvo a punto de ser bombardeado por ser confundido con el Castillo De Chapultepec.
El siglo XIX, o siglo diecinueve, fue el período que comprendió desde el 1 de enero de 1801 hasta el 31 de diciembre de 1900. En México, el siglo XIX fue una época de grandes cambios, en la que una élite reducida intentó implantar la modernidad en una sociedad tradicionalista.
Algunos acontecimientos importantes que ocurrieron en México durante el siglo XIX fueron:1810: Inicio de la guerra de independencia
1821: México se declara una nación independiente, poniendo fin a 11 años de guerra
1824: Se adopta la primera constitución mexicana
1836: España reconoce la independencia de México
1838: Primera intervención francesa
1845: México pierde Texas
1846: Intervención estadounidense
1848: México pierde Nuevo México
La historia del castillo está envuelta en cierto misterio, pues aunque no es tan conocido como otros edificios históricos de México, ha sido un lugar emblemático para los habitantes de la zona. A lo largo de los años, el castillo ha tenido varios usos, incluyendo ser residencia privada, cuartel militar durante la Revolución Mexicana, y en la actualidad, alberga diferentes oficinas gubernamentales del municipio.

El entorno del Castillo de Barrientos también tiene relevancia histórica. Se encuentra en una zona que antiguamente era rural, en esos tiempos la gente acostumbraba a cultivar y cosechar en los alrededores del castillo. El paisaje y los recursos eran otros, pues se aprovechaban las aguas de la laguna de lo que hoy se conoce como Izcalli del Valle.
Posteriormente se secó el lago por instrucciones de Porfirio Díaz, para evitar las afectaciones al tramo de ferrocarril que corre desde entonces por la zona. pero que con el tiempo ha sido absorbida por el crecimiento urbano de Tlalnepantla y la Ciudad de México.
Además de su arquitectura particular, el castillo ha capturado la atención de los habitantes y visitantes debido a las leyendas y relatos de sucesos paranormales que se cuentan alrededor de él, lo que lo hace un lugar de interés tanto histórico como cultural.
Dato curioso: En el castillo se grabaron comerciales de la epoca y peliculas como "El Santo y Blue Demon" y "Capulina y Chespirito"

Orígenes y Construcción
El castillo fue construido en la segunda mitad del siglo XIX, en una época en la que la región de Barrientos era una zona rural, principalmente dedicada a la agricultura y ganadería. La familia Barrientos, una familia de terratenientes locales, fue la propietaria original del terreno y ordenó la construcción de la finca que posteriormente se convertiría en el castillo.
El diseño del edificio es de estilo ecléctico, combinando elementos de la arquitectura gótica con toques de otros estilos europeos. Esto refleja la influencia europea en México durante el Porfiriato, una época en la que la élite mexicana aspiraba a emular las tendencias arquitectónicas y culturales de Europa. La finca fue concebida como una casa de campo, un retiro lejos del bullicio de la Ciudad de México, que en ese entonces comenzaba a expandirse.
Propietarios y Usos del Castillo
Los primeros propietarios, la familia Barrientos, usaron el castillo como su residencia campestre. Con el tiempo, la propiedad pasó por varias manos, y su uso se fue adaptando a las necesidades de cada época. Durante la Revolución Mexicana, como sucedió con muchas grandes propiedades, el castillo fue requisado en diferentes momentos por fuerzas militares. Se convirtió en un cuartel temporal y en un punto estratégico debido a su ubicación cercana a la capital.
Después de la Revolución, el castillo cambió de propietarios en varias ocasiones. Durante gran parte del siglo XX, la zona de Barrientos experimentó un proceso de urbanización, lo que transformó radicalmente el entorno del castillo. Las áreas rurales y las tierras de cultivo fueron progresivamente reemplazadas por desarrollos urbanos, fábricas y vías de comunicación.
Leyendas y Mitos
Como muchos edificios históricos, el Castillo de Barrientos está rodeado de leyendas y mitos. Se dice que en sus pasillos y salones ocurrieron tragedias familiares, lo que ha alimentado relatos de apariciones y sucesos paranormales. Estas historias han añadido un aura de misterio al castillo, convirtiéndolo en un lugar de interés no solo por su valor histórico, sino también por su lugar en el imaginario colectivo.
Actualidad
Hoy en día, el Castillo de Barrientos alberga oficinas gubernamentales del municipio de Tlalnepantla, lo que ha asegurado su conservación. Sin embargo, su entorno ha cambiado drásticamente desde sus días como finca campestre. Lo que una vez fue una zona rural ahora es parte del área metropolitana de la Ciudad de México, con desarrollos industriales y residenciales que rodean al castillo. A pesar de los cambios, el castillo sigue siendo un símbolo de la historia local, una conexión tangible con el pasado de Tlalnepantla y la región circundante.
