El propósito de la marcha: memoria, justicia y exigencia contemporánea
La marcha conmemorativa del 2 de octubre no es solo un acto simbólico por los sucesos de 1968, sino un espacio para articular demandas actuales: verdad, justicia, derechos humanos y visibilización de sucesos como el halconazo, la Guerra Sucia y desapariciones contemporáneas. En 2025, el Comité 68 Pro Libertades Democráticas convocó a manifestarse para mantener viva la consigna “2 de octubre no se olvida”, reafirmando que las heridas del pasado iluminan las luchas presentes.
¿Cuándo, dónde y cómo se desarrolla el recorrido?
La marcha partió de la Plaza de las Tres Culturas, Tlatelolco, y se dirigió al Zócalo capitalino, transitando por avenidas simbólicas como Ricardo Flores Magón, Eje Central Lázaro Cárdenas y 5 de Mayo. Este trayecto fue elegido para cruzar el corazón del Centro Histórico, interpelando visual y políticamente al poder urbano. La convocatoria señalaba que el arranque sería a media tarde, con concentraciones previas desde puntos como la estación de metro Tlatelolco, donde colectivos y brigadas estudiantiles se agrupaban antes de comenzar la movilización.

Movimiento, organizaciones y diversidad de participantes
Participaron estudiantes de la UNAM, de planteles del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH), colectivos feministas, sindicatos, familiares de víctimas de desaparición, agrupaciones de derechos humanos y sectores críticos. Se vio una pluralidad de voces: carteles, consignas, música, performance político, pancartas que evocaban otras causas (Ayotzinapa, pueblos originarios, solidaridad con Palestina).
Incidentes y tensión
Aunque la marcha se desarrolló mayormente de forma pacífica, hubo momentos de tensión. Se reportó la detención de al menos una persona por robo de joyería en la zona del Zócalo, además de actos vandálicos con incendios en fachadas y saqueos en comercios cercanos al área joyera del Centro Histórico. Las autoridades informaron que decenas de policías resultaron lesionados y que hubo atención médica para manifestantes. También se vieron enfrentamientos entre grupos conocidos como el “bloque negro” y elementos policiales, con uso de objetos contundentes, provocaciones y respuesta de seguridad.
Impacto urbano y circuito de afectaciones viales
La manifestación afectó gran parte del tráfico en el centro de la ciudad. Se cerraron calles principales, se suspenderá el servicio temporalmente en estaciones del Metro zonales (Zócalo, algunas líneas de tránsito) y se redireccionaron rutas de transporte público y taxi. Autoridades recomendaron anticipar traslados, utilizar rutas alternas y prever interrumpciones en el tránsito del corazón capitalino.

- En esta marcha, las cifras oficiales indicaron que alrededor de 94 policías necesitaron traslado médico, mientras que decenas de civiles recibieron atención prehospitalaria.
- La del 2025 fue de las pocas marchas que registraron incendios deliberados en comercio y acciones de choque en las cercanías del Zócalo, lo que intensificó la cobertura mediática.
- Por primera vez, una marcha de este carácter ha combinado visibilización de crímenes del pasado con reclamos contemporáneos (desapariciones actuales, derechos humanos internacionales, solidaridad global).
- Se observó que algunos contingentes llegaron organizados con equipo antidisturbios simbólico (escudos improvisados, cascos, gafas), en una manifestación que supo anticipar posibles confrontaciones.
La marcha del 2 de octubre en CDMX fue un ejercicio colectivo de memoria activa: mientras miles caminaron en honor al movimiento estudiantil de 1968, también recordaron que las injusticias del pasado resuenan en exigencias del presente. En ese recorrido entre plazas históricas y avenidas simbólicas, convergieron voces de ayer y demandas de hoy, renovando el grito de justicia.

