Natanael Cano, el ícono joven del género corridos tumbados, ha vuelto a estar en la mira pública. Con apenas 24 años, el cantante de Hermosillo ha capturado la atención con su talento y estilo, pero en su reciente presentación en el Baja Beach Fest 2025, protagonizó un episodio que ha encendido opiniones y encendido alertas en redes.
¿Qué ocurrió en el escenario?
Tras un desafortunado fallo técnico durante su show en las playas de Rosarito, Cano perdió los estribos. Se acercó a su DJ con evidente molestia, le recriminó y, ante la mirada atónita del público, le propinó un golpe. Pero la controversia no terminó ahí: tomó la laptop del equipo de sonido y la estrelló contra el suelo, gesticulando con sus nudillos lastimados como un trofeo. El caos fue captado por asistentes y videos se viralizaron en cuestión de minutos
El incidente desató una avalancha de reacciones: algunos asistentes lo celebraron como un despliegue de pura energía escénica; otros lo criticaron por el mal ejemplo dado. El influencer Fer Carnal, conocido por su tono directo, lo calificó como un artista “basura” por el acto de violencia pública, especialmente considerando su enorme influencia en jóvenes
Repercusiones para su imagen
Este episodio no llega en buen momento. Cano ya había enfrentado críticas por estacionarse en espacios para personas con discapacidad y por letras polémicas en canciones censuradas. Ahora, este conflicto físico podría costarle aún más en términos de reputación, patrocinios y confianza de su base de fans
El talento musical sigue intacto
Aun rodeado de polémica, Natanael Cano no pierde vigencia. Con éxitos enormes como Soy el Diablo, Mi bello ángel, y su álbum Nata Montana, ha marcado una revolución en la música regional mexicana. Su estilo único sigue atrayendo jóvenes y manteniendo su reinado en plataformas digitales.
¿Vale la pena seguirlo?
Si te gusta la música auténtica, sin filtros y llena de energía, Cano sigue siendo un artista con propuestas interesantes. Pero si valoras la profesionalidad y el respeto en el escenario, este tipo de incidentes son motivo suficiente para replantear si vale la pena apoyar a artistas que normalizan la agresión como espectáculo.
Natanael Cano es indudablemente un fenómeno musical de su generación. Pero situaciones como la de Baja Beach Fest muestran que el límite entre el arte y el choque con la realidad puede ser muy delgado. Su talento sigue intacto, pero este episodio deja en evidencia la importancia del profesionalismo y la responsabilidad detrás del micrófono.
¿Tú qué opinas? ¿Caña y controversia o talento desbordado que necesita control?
